El canalón es la pieza más barata de una cubierta y la que provoca más facturas caras. En un tejado de pizarra, el agua no se filtra por el faldón: baja por él a toda velocidad, se concentra en el alero y ahí decide si acaba en la bajante o en tu fachada. Cuando ese último metro falla, el daño no aparece en el tejado, sino en el muro, en la carpintería y en los cimientos.
Como especialistas en tejados de pizarra en Madrid, esta guía recoge lo que un propietario necesita saber antes de limpiar, reparar o sustituir un canalón: qué material tiene, si está bien dimensionado para las lluvias de Madrid, cómo saber si ha llegado al final y qué señales obligan a actuar ya.
Por qué el Canalón Decide la Salud del Tejado
Una cubierta de pizarra de 120 m² en Madrid recoge, en un solo aguacero de 30 litros por metro cuadrado, unos 3.600 litros de agua en cuestión de una hora. Todo ese volumen se concentra en unos pocos metros lineales de canalón. Si el canal está lleno de hojas, si su pendiente es nula o si el material ha perdido estanqueidad, esa agua no desaparece: rebosa por el borde exterior, o peor, se cuela por el borde interior y entra directamente en el alero.
Ese segundo caso es el silencioso. El agua que rebosa por dentro moja el entablado, los rastreles y el arranque de la estructura de madera, justo la zona que nadie mira. Cuando la mancha aparece en el techo de la última planta, la madera lleva meses húmeda. Por eso, en nuestros diagnósticos, el canalón es el primer punto que revisamos cuando alguien nos llama por una gotera cerca de una fachada.
De cada diez goteras «de tejado» que diagnosticamos en Madrid, tres nacen en realidad en el canalón o en su encuentro con el alero. La pizarra estaba perfecta.
Equipo técnico de Tejados de Pizarra Madrid
Materiales: Zinc, Cobre, Aluminio y PVC
No todos los canalones envejecen igual, y en una cubierta que va a durar 80 o 100 años tiene poco sentido colgar un desagüe que dure 12. Esta es la comparativa que manejamos al presupuestar:
| Material | Vida útil | Comportamiento | Encaja bien en… |
|---|---|---|---|
| Zinc | 40–60 años | Forma una pátina protectora. Se suelda: unión continua sin juntas que fallen. | Es el estándar en cubierta de pizarra. Estética y durabilidad coherentes con el faldón. |
| Cobre | 70–100 años | Prácticamente eterno. Vira a verde con los años. | Rehabilitación de calidad y edificios protegidos. |
| Aluminio lacado | 25–40 años | Ligero y sin corrosión, pero se une con juntas y sellantes. | Presupuestos ajustados, tramos largos y rectos. |
| PVC | 10–20 años | Se dilata mucho, cristaliza con el sol y quiebra con el hielo. | Anexos y construcciones secundarias. No lo recomendamos en pizarra. |
Hay un detalle que nadie menciona en un presupuesto y que causa averías reales: la incompatibilidad galvánica. Si mezclas cobre y zinc en el mismo recorrido de agua —por ejemplo, un babero de cobre que descarga en un canalón de zinc—, el zinc se corroe por debajo y aparece perforado en pocos años. La regla es simple: un solo metal en todo el circuito, desde el remate hasta la bajante.
Dimensionado: Qué Dice el CTE DB-HS 5
El Código Técnico de la Edificación (DB-HS 5, Evacuación de aguas) no deja el tamaño del canalón al gusto del instalador: lo calcula a partir de la superficie de cubierta en proyección horizontal y de la intensidad pluviométrica de la zona. Madrid está en la zona B, isoyeta 40, lo que se traduce en una intensidad de referencia de 90 mm/h.
De ahí salen tres decisiones que condicionan todo lo demás:
- Sección del canal. A más metros cuadrados de faldón vertiendo al mismo canal, mayor desarrollo necesita. Un canalón de 250 mm de desarrollo en una cubierta que pedía 333 mm rebosará todos los inviernos, esté limpio o no.
- Pendiente. El CTE exige un mínimo del 0,5 % hacia la bajante. Un canalón instalado a nivel «porque queda más recto» acumula agua estancada, sedimento y, en invierno, hielo.
- Número y posición de bajantes. Una sola bajante para un canal largo es un cuello de botella. Repartir el caudal en dos puntos suele costar menos que agrandar toda la sección.
Si tu vivienda está en cota alta, el cálculo no basta: hay que sumar el comportamiento de la nieve. Un canalón correcto en Madrid capital puede ser insuficiente en Navacerrada, donde el deshielo genera picos de caudal y presas de hielo en el alero. Lo explicamos en detalle en la guía de carga de nieve en cubiertas de pizarra de la sierra de Madrid.
¿Tu Canalón Rebosa Cada Vez que Llueve?
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Solicitar Revisión7 Señales de que Hay que Sustituirlo
Un canalón no avisa con un fallo repentino: se degrada durante años y da pistas concretas. Si reconoces dos o más de estas, la limpieza ya no es la solución:
- Manchas verticales en la fachada justo bajo el alero, incluso después de haberlo limpiado.
- Agua goteando entre el canalón y el muro, no por el borde exterior: indica que el canal ha perdido estanqueidad o que el babero está mal rematado.
- Tramos vencidos o descolgados, con agua estancada visible días después de la lluvia.
- Óxido, perforaciones o puntos de luz visibles desde abajo con el canal seco.
- Juntas resanadas con silicona una y otra vez: cada parche es una junta que ya falló.
- Vegetación creciendo dentro. Si hay hierba, hay sustrato, y el sustrato lleva años ahí.
- Ganchos sueltos u oxidados. El soporte cede antes que el canal, y con nieve o granizo se lleva el tramo entero.
Limpiar, Reparar o Sustituir
La decisión no es de gusto, es de coste-riesgo. Si el canal está sano y solo obstruido, una limpieza de canalones dos veces al año resuelve el 90 % de las incidencias: otoño, tras la caída de la hoja, y primavera. Si el canal tiene daños puntuales (un gancho, una junta, un tramo), se repara sin tocar el resto. Si está mal dimensionado, sin pendiente o el material ha agotado su vida, cualquier intervención parcial es dinero perdido: toca sustituir el conjunto.
Hay un momento en que sustituir sale casi gratis: cuando ya hay andamio montado. Si vas a acometer una rehabilitación de cubierta o una impermeabilización, renovar el canalón en la misma obra suma un porcentaje mínimo al presupuesto y te ahorra montar medios de elevación otra vez dentro de cinco años.
Errores que Vemos Cada Semana
Cuatro fallos concentran la mayoría de las reparaciones evitables:
- Apoyar la escalera en el canalón. Lo dobla, rompe la pendiente y crea el charco que provocará la próxima avería. La escalera va a la pared.
- Hidrolimpiadora a presión. Mete agua bajo el remate y bajo los solapes de la pizarra. El canalón se vacía a mano y se enjuaga con manguera.
- Silicona como solución. Sella por fuera lo que entra por dentro y esconde el punto real de fuga. En zinc, la reparación correcta es soldadura, no masilla.
- Mallas antihojas mal elegidas. Las buenas ayudan; las baratas se colmatan de pinaza, forman una costra y convierten el canalón en una jardinera con tapa.
Qué Influye en el Coste
Un canalón se presupuesta por metro lineal, y el precio lo mueven cuatro variables: el material (el zinc soldado cuesta más que el aluminio, y dura el doble), la altura y el acceso (una vivienda de dos plantas con escalera no es un edificio con andamio), el número de bajantes y encuentros —las esquinas y las gárgolas son mano de obra fina— y el estado del alero: si la madera bajo el canal está podrida, hay que sanearla antes, y eso ya no es carpintería de zinc.
Los órdenes de magnitud por partida están en nuestra guía de precios de tejados de pizarra en Madrid, y si vas a comparar varias ofertas, revisa antes cómo pedir un presupuesto de tejado para que todas midan lo mismo. Todos nuestros trabajos salen con 5 años de garantía por escrito.
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